Poe: una vida trunca – Peter Ackroyd

1 – La víctima

En la tarde del 26 de septiembre de 1849, Edgar O. Allan Poe se detuvo en la oficina de un médico en Richmond, Virginia – John Carter – y consiguió un paliativo para la fiebre que lo había acosado. Luego cruzó la calle y cenó en una taberna del barrio. Se llevó consigo, por error, el bastón de estoque de ratán del Dr. Carter.  Poe estaba por embarcarse en un barco de vapor hacia Baltimore. Esta era la primera parada en su camino a Nueva York, donde tenía negocios que tramitar. El barco zarpaba a las cuatro de la mañana y el viaje duraba aproximadamente veinticinco horas. A los amigos que lo despidieron les pareció que estaba animado y sobrio. Esperaba estar fuera de Richmond no más de dos semanas. Sin embargo, olvidó llevar su equipaje. Esta fue la última y verificable vez que se lo vio antes de ser encontrado muriéndose en una taberna seis días más tarde.

Llegó a Baltimore el viernes 28 de septiembre. Se quedó vagando en esa ciudad en vez de seguir hacia Filadelfia, la siguiente parada en su camino a Nueva York y hay registros de su consumo de alcohol. Podría haber estado bebiendo para mitigar los efectos de la fiebre. Podría haber temido un precipitado ataque al corazón. Los médicos en Richmond le habían dicho que su próximo desliz podría ser fatal. Es posible que luego viajara en tren a Filadelfia. En esa ciudad, visitó a algunos amigos y se emborrachó o se descompuso. La mañana siguiente en un estado de desorientación, proclamó que se iba a Nueva York. Pero, de hecho, por accidente o decisión, volvió a Baltimore. Hay informes no confirmados de que intentó volver una vez más a Filadelfia pero fue encontrado “inconsciente” en el tren. El conductor lo llevó de vuelta a Baltimore. La verdad se perdió. Todo está cubierto por una neblina. Neilson Poe, su primo, más tarde le escribió a la suegra de Poe y protectora no oficial, Maria Clemm, que “a qué hora llegó a la ciudad (Baltimore), dónde pasó el tiempo que estuvo aquí, o bajo qué circunstancias, no lo he podido determinar”. A pesar de la mucha investigación y especulación, no se ha echado más luz sobre este asunto. Podría haber estado deambulando por las calles o haciendo su inestable camino de taberna en taberna. Todo lo que se sabe con certeza es que el 3 de octubre un impresor de periódicos envió un mensaje a Joseph Evans Snodgrass: “Hay un caballero bastante intoxicado en el “Pub de Ryan” que lleva el nombre de Edgar A. Poe, y que parece estar muy afligido, y dice que está relacionado con usted, y le aseguro, necesita asistencia inmediata”.

Snodgrass había sido el editor del Saturday Visiter, para el cual Poe había contribuido. El “Pub de Ryan” se refiere a la taberna que estaba siendo utilizada como lugar de votación en las elecciones del Congreso que se estaban llevando a cabo ese mismo día; Ryan era el nombre del propietario de la Taberna. La nota del impresor era lo suficientemente seria como para convocar a Snodgrass. Entró al salón del bar y encontró a Poe sentado, aturdido, con una multitud de bebedores alrededor suyo. Su ropa extraña llamó la atención de Snodgrass. Estaba usando un sombrero de paja andrajoso y unos pantalones que le quedaban mal. Tenía un abrigo de segunda mano pero ninguna evidencia de chaleco o bufanda. Con la posible excepción del sombrero de paja, esta no era la ropa con la que se había ido de Richmond. Sin embargo, sorprendentemente, todavía tenía el bastón de ratán del Dr. Carter. En su estado atormentado y de ebriedad le podría haber parecido un instrumento de defensa. Snodgrass no se acercó a él pero le pagó una habitación en la misma taberna. Estaba por enviar un mensaje a los parientes de Poe en Baltimore cuando dos de ellos casualmente llegaron. Uno era el primo de Poe, Henry Herring, quien había venido a la taberna por asuntos electorales. Estaba relacionado a un político local. Snodgrass recordó que “se negaron a cuidarlo de manera personal” con el argumento de que en el pasado había sido abusivo en ese estado de intoxicación; en su lugar, aconsejaron que Poe fuera llevado a un hospital local. Lograron subirlo a un carruaje, llevándolo “como si fuera un cadáver” y fue admitido en el Hospital Universitario de Washington. El médico residente, John Moran, informó más tarde que Poe permaneció “fuera de sí” hasta la mañana siguiente. Su estupor fue sucedido por un “temblor de las extremidades” así como también por un delirio con “conversación constante – y charlas vacías con objetos espectrales e imaginarios sobre las paredes”. Recién en el segundo día luego de su admisión, el viernes 5 de octubre, recobró la tranquilidad. Comenzó a hablar pero no era coherente. Le dijo al doctor que tenía una esposa en Richmond, lo cual no era verdad, y que no sabía cuándo había dejado esa ciudad. Luego, el doctor le reafirmó que pronto tendría la compañía de amigos, momento en el cual estalló en un trance de auto reproches por su degradación, protestando que lo mejor que un amigo podría hacer por él era volarle los sesos.  Luego cayó en un sueño. Al despertar pasó al delirio. En la tarde del sábado comenzó a llamar a “Reynolds” e hizo eso continuamente hasta las tres de la mañana del domingo siguiente. “Habiéndose debilitado por el esfuerzo”, escribió el doctor, “se tranquilizó y pareció descansar por un tiempo corto, luego, moviendo suavemente su cabeza, dijo ‘El Señor ayude a mi pobre alma’ y expiró”. Este es el testimonio del Dr. Moran, escrito a Maria Clemm cinco semanas después de los eventos relatados. A pesar de posteriores adornos por parte del doctor esta es la aproximación más cercana a la verdad disponible.

¿Qué había estado haciendo Poe en los días que estuvo perdido en Baltimore? La teoría más aceptada es que fue usado como un títere para propósitos electorales, siendo disfrazado con la ropa de alguien más para que pudiera votar más de una vez por un candidato en particular. A estos votantes falsos los encerraban o los mantenían en tabernas donde eran “cuidados” con alcohol. También se reveló que “Reynolds”, el nombre que Poe repetía en su delirio final, era el apellido de uno de los oficiales electorales que estaba en la taberna de Ryan. Ésta es una posible explicación pero no la única. Se ha sugerido, por ejemplo, que tenía una gran cantidad de dinero proveniente de suscripciones a Stylus, una revista que estaba preparando, y que como consecuencia le habían robado. También hay varias explicaciones para su temprana muerte, incluyendo delirium tremens y tuberculosis., “lesiones cerebrales” o un tumor cerebral y diabetes. El pozo es demasiado profundo para que la verdad salga a la superficie. El funeral se llevó a cabo el lunes 8 de octubre con sólo cuatro deudos. Entre ellos estaban Henry Herring y Neilson Poe.  La ceremonia no duró más de tres o cuatro minutos. Como sus historias y fábulas, la propia historia de Poe termina abrupta e inconclusamente; está cubierta por un misterio que nunca ha sido, y probablemente, nunca será resuelto.

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